Alejandra Mora, una de las vedettes más emblemáticas de los años noventa, decidió un día dejar atrás el espectáculo para concentrarse en su familia. Se mudó a Mar del Plata y luego de 26 años de ausencia, ahora siente el impulso de regresar al mundo del entretenimiento. En una conversación reveladora con LA NACION, comparte sus experiencias y reflexiones sobre su vida alejada de la televisión y el teatro.
La artista, quien trabajó con destacados capocómicos, recuerda que su última aparición fue en el programa Rompeportones. Tras casarse y formar una familia, se dedicó a la gastronomía y administró varios restaurantes junto a su exmarido, Sergio Bermúdez. A pesar de haber estado fuera del medio tanto tiempo, Alejandra no ha perdido la pasión por el espectáculo y está lista para retomar su carrera.
“Formar una familia era mi deseo más grande”, afirma Alejandra.
Hoy, con sus hijos ya mayores, siente que es el momento adecuado para volver a brillar en el escenario. Su hijo mayor está por graduarse y sus dos hijas están en diferentes etapas de su vida. Alejandra se dedicó a cuidar de ellas, especialmente de su hija menor, quien tiene síndrome de Down y requiere atención especial.
Alejandra confiesa que su regreso al espectáculo no será fácil, ya que han pasado muchos años y el medio ha cambiado. Sin embargo, tiene muchas ganas de volver a trabajar. Recuerda con cariño sus inicios en la Rumba Flamenca y cómo fue formándose en el mundo del teatro y la televisión, donde tuvo la oportunidad de compartir escenario con grandes figuras del entretenimiento argentino.
A medida que se adentra en esta nueva etapa, Mora busca reconectar con su pasión y con los contactos que ha mantenido a lo largo de los años. A pesar de los desafíos, su amor por el espectáculo sigue intacto, y está dispuesta a enfrentar lo que venga en su camino.
La icónica vedette de los 90, Alejandra Mora, busca retomar su carrera tras una pausa dedicada a su familia.



