Después de más de seis años sin presencia en Argentina, el regreso de Chayanne al Movistar Arena no es solo un show más para este grupo de mujeres que hoy ocupará el sector C del estadio. Es el cierre de una espera larga, la continuidad de un proyecto que nació en plena incertidumbre y una celebración que se organiza con la misma intensidad con la que se canta “Torero”.
Se llaman Simplemente Chayanne Fans Club y son mujeres de distintas edades y provincias del país que sostienen el fanatismo por el cantante todos los días del año. Detrás del entusiasmo hay una estructura: reglas, reuniones y una red que funciona como comunidad.
Un club que nació en pandemia
El grupo de fans comenzó oficialmente en enero de 2020. Algunas integrantes tenían experiencia en otros clubes de fans; otras era la primera vez que formaban parte de uno. El reconocimiento oficial llegó hace casi tres años, luego de insistir con correos electrónicos a la oficina del artista para que las reconocieran como un club de Argentina. Eligieron el nombre Simplemente Chayanne FC en referencia al álbum del año 2000. Hoy cuentan con un aproximado de 30 integrantes.
Aldana Ferreyra (31) explica que actualmente hay socias activas repartidas entre Salta, Neuquén, Río Negro, Ushuaia, Gran Buenos Aires y algunas pocas en CABA. “Somos mujeres de distintas edades. Hay de 60, 50, 40 y de 30. También hay más jovencitas, mi hermana tiene 26. Muchas heredamos el fanatismo de mamá”, cuenta.
Para ingresar no existe un requisito excluyente, pero sí una entrevista inicial. Las coordinadoras —entre ellas Mirta Lemos (60), oriunda de Lanús, una de las responsables del club, y Blanca Estrada (51)— mantienen una charla con cada postulante para explicar el reglamento interno. Allí se detalla el compromiso: participación activa en redes sociales, presencia en reuniones y colaboración en cada actividad vinculada al artista.
El trabajo digital es clave. Promocionan canciones, comentan videos, impulsan reproducciones y participan en Instagram, Facebook, TikTok y X, y hasta organizaron campañas en redes para pedir que Chayanne fuera convocado a Viña del Mar. “Ese es nuestro trabajo principal”, explica Blanca.
El club mantiene actividad diaria en WhatsApp. Se saludan cada mañana, comparten rutinas, momentos felices y difíciles. Además, organizan encuentros presenciales cada dos meses, dependiendo de la actividad, y reuniones virtuales para incluir a quienes viven lejos. Para el cumpleaños del artista el 28 de junio organizaron una fiesta con un imitador, donde no faltaron globos, torta y un foto de Chayanne. También, a fin de año realizan una gran juntada general.
El club sostiene un fondo común voluntario. Con ese dinero ayudaron a una socia que no podía comprar su entrada para el show de hoy. Asimismo, colaboran con un comedor en Avellaneda mediante donaciones de alimentos, juguetes y aportes para canastas navideñas.
La pandemia marcó un antes y un después. Varias contaban con entradas para marzo de 2020 cuando el show se suspendió. Algunas atravesaron pérdidas familiares y enfermedades. “Eso nos dio más fuerza”, explica Blanca. El mensaje del artista pidiendo que se cuidaran quedó como promesa pendiente.
La logística del gran reencuentro en el Movistar Arena
El show de este martes 24 de febrero se convirtió en prioridad absoluta. La compra de entradas exigió estrategia. Como la plataforma permitía adquirir un máximo de entradas por gestión, se organizaron en tandas. Todas ingresaron a la fila virtual y quien obtenía mejor posición compraba. “Nos dividimos de a cuatro para intentar quedar lo más juntas posible”, relata Aldana. La mayoría logró ubicarse en el sector C.
Hoy estarán presentes 21 integrantes activas. Varias viajaron desde distintas provincias. Silvana llegó desde Ushuaia. Mariela viajó desde Neuquén. Fati llegó desde Salta y otra integrante arribó desde General Roca, Río Negro. Algunas se hospedan en hoteles, otras en casas de familiares.
La previa comienza en Plaza Dorrego, desde las 17. Allí organizarán el “Fan Action” para la canción Madre Tierra: inflarán globos celestes y los iluminarán con la linterna del celular. El celeste representa la bandera argentina y el cariño colectivo hacia el cantante. Tres integrantes —Silvana, Brisa y Aldana— participarán del meet & greet. “Vamos a conocerlo en persona”, dice Aldana con emoción.
El operativo continúa más allá del día de hoy. Varias presenciarán el show en Vélez y luego viajarán a Córdoba para seguir la gira. “Estamos rogando que no haya imprevistos con los vuelos”, cuentan mientras mencionan los paros recientes que afectaron traslados.
La pasión de sus miembros
Para Graciela Cisneros (63) el sentimiento es absoluto. “Chayanne es una pasión”, asegura y cuenta que sus canciones la acompañaron en los momentos buenos y en los malos. En la misma línea, María Castedo (58), de La Plata, no duda: “No exageraría si digo que lo amo”. Ambas coinciden que el club Simplemente Chayanne las hace sentir acompañadas por mujeres que comparten “la misma locura” y la misma emoción por su ídolo.
Mónica Pineda (58), de Loma Hermosa, cuenta que gracias al club perdió la timidez, empezó a cantar y a animarse a cosas que antes no hacía: “Aprendí a ser yo”.
Desde Lanús, Mirta Lemos (60), coordinadora del club, destacó el impacto emocional de su música y también el lado solidario del artista: “Siempre está pendiente del otro”. Por su parte, Nadia Veguet (43), de San Martín, recuerda que quedó impactada desde el primer show al que asistió y valora que arriba y abajo del escenario es la misma persona.
Noemí Alejandra Coronel (54), de Carlos Spegazzini, lleva la devoción al extremo: “Es mi vida”, dice, y hasta les inculcó a sus hijos que “su padre es él”. Por su parte, Silvana Canteros (50), de Ushuaia, atravesó un cáncer y encontró en su música un sostén durante la quimioterapia. Después de su último tratamiento, escribió una lista de sueños pendientes y uno de ellos era conocerlo. Viajó en 2019 para verlo en vivo y ahora vuelve por más.
Hoy, cuando se apaguen las luces del Movistar Arena y suene la primera canción, no habrá provincias ni edades. Solo un grupo que convirtió la admiración en comunidad, la espera en organización y el regreso en una celebración compartida.
En el sector C ya tienen todo listo: los globos celestes inflados, la coreografía acordada y los celulares preparados para iluminar Madre Tierra. Cuando levanten las luces al mismo tiempo, no será solo una acción organizada, será la señal de que la espera terminó.
Tras seis años, el fan club ‘Simplemente Chayanne’ celebra su regreso en el Movistar Arena.





