A los cuatro años, Hernán Piquín supo que quería ser bailarín y no se detuvo hasta lograrlo. Su trayectoria es notable, ya que no solo fue primer bailarín del Teatro Colón, sino que también se destacó en el programa Bailando por un sueño, donde se consagró campeón en dos ocasiones, en 2011 y 2012, demostrando su habilidad en diversos estilos.
Además de su carrera en la danza, protagonizó la película Aniceto de Leonardo Favio y participó en la novela Herencia de amor. A sus 52 años, Piquín afirma que no tiene intención de dejar de bailar, ya que es su pasión y su forma de sanación. Este verano, realizó una temporada en el Teatro Real en Córdoba y el 6 de marzo estrena Me verás volver, historias comienzan con una canción en el Teatro Astral, donde se presentará los fines de semana.
En una charla íntima con LA NACION, Piquín relata cómo sus padres se aseguraron de que la danza era su verdadera vocación y comparte anécdotas sobre su tiempo en Bailando, así como su deseo de seguir bailando. Su nuevo espectáculo, que incluye música de Soda Stereo, cuenta la historia de dos personajes que se enamoran en un recital, combinando amor y tragedia a través del baile.
“La danza me ha curado de muchas cosas. Es mi refugio”, asegura Hernán Piquín.
Piquín destaca la importancia de dar espacio a talentos de otras provincias y su deseo de realizar giras por Uruguay, Paraguay y Bolivia. En cuanto a su relación con Julio Bocca, menciona que ha sido fundamental en su carrera y que lo considera un ícono de la danza. A lo largo de su carrera, ha enfrentado desafíos y competencias, pero siempre se ha mantenido enfocado en su pasión por el arte.
Hernán Piquín comparte su pasión por la danza y su próximo espectáculo en Buenos Aires.


