Las dudas de Julieta Nair Calvo sobre volver a trabajar siendo mamá de dos niños pequeños se despejaron cuando Nicolás Vázquez la tentó para protagonizar un icónico musical: Annie. “Con mi futuro marido hacemos un gran equipo y los chicos se quedan con él como si estuvieran conmigo”, le dice la actriz a LA NACION. Un ratito antes de un ensayo con el elenco infantil para ajustar algunas canciones y coreografías, Nair Calvo habla de cómo la atraviesa la maternidad, de su historia de amor con el empresario gastronómico Andrés Rolando, con quien se casará el año próximo, y cuenta qué significa para ella este gran musical que hace junto a Miguel Ángel Rodríguez, Lizy Tagliani y varias jóvenes talentosas.
“Es una alegría enorme. La propuesta vino de parte de Nico [Vázquez], con quien ya había trabajado en Tootsie, y pegamos la mejor onda y formalizamos una relación de amistad muy fuerte. Él ya había estrenado Rocky cuando nos encontramos en la entrega de unos premios y me habló de Annie, que iba a producir con Gustavo [Yankelevich] y habían pensado en mí para uno de los personajes. Me dijo que les hacía ilusión que lo pudiera hacer porque es una obra muy especial para Gustavo.
“Y ahí empezó a picarme el bichito porque para mí era la vuelta al teatro musical, que es algo que me encanta hacer. Tootsie era lo último que yo había hecho en teatro antes de quedar embarazada de Isabella, mi segunda hija, y si bien tenía un tinte musical, no era una comedia musical. Annie es un súper musical a lo Broadway, una historia hermosa que se hizo muchas veces a lo largo de los últimos cuarenta años y en muchos países, incluso en el nuestro. Así que cuando se formalizó esa propuesta, por supuesto que dije que sí. Y cuando me comentaron el resto del elenco, me pareció también muy divertido, una muy buena apuesta. Cada día me voy enamorando más de esta obra, de este personaje al que siento muy afín a mí porque tiene unos colores muy maternales y en eso ocupo mi vida hoy. Entonces, me toca bastante de cerca y me encanta interpretarlo, cantar esas canciones tan hermosas y difíciles, y volver a bailar en un escenario. Es un súper desafío.
“Ser mamá es mi mejor rol. Me encanta y desde que lo soy, mi actriz creció porque se me despertaron muchísimos colores que antes no tenía.”
“Me lleva más a mi adolescencia, cuando me empezó a picar el bichito de la comedia musical y el teatro musical. Annie es una de las diez o quince obras icónicas de Broadway de todos los tiempos, y me daba ilusión que estuviera en mi checklist de musicales. La única duda, entonces, fue dejar a tus hijos todas las noches para ir a trabajar. ¿Costó tomar la decisión? Sí, fue una incógnita, la gran pregunta. Hoy, todo el trabajo que acepto es en consenso con mi futuro marido. Antes, cuando estaba sola, no me importaba tanto y si me tenía que ir al Congo a grabar, iba sin problema. Hoy por hoy esa posibilidad no está, al menos no es tan simple. Mis hijos son chiquitos: Nino cumplió 4 años e Isa, 1. Me necesitan, pero lo pudimos hacer. Siempre digo que tengo un equipo bárbaro con mi futuro marido, porque los chicos se quedan con el papá como si estuviesen conmigo, realmente. Y tengo también a mi mamá, a mi papá, a mi suegra… Tengo un buen equipo, una red de contención que me acompaña para poder trabajar tranquila porque si no, no podría hacerlo. La verdad es esa… No podría trabajar.
Es una aventura preciosa compartir la ‘mapaternidad’ con Rolo y esta hermosa experiencia de criar a nuestros hijos. A veces uno lo romantiza y en el día a día muchas veces es difícil por la organización, las dudas, porque no hay un manual de ‘mapadre’, y entonces lo tienes que ir viviendo. Más allá de los consejos que te pueden dar, es pura vivencia de cada uno y haces lo mejor posible, aunque a veces te puedes equivocar.
La actriz comparte sus desafíos como madre y su regreso al teatro musical con ‘Annie’.




