El guante lo lanzó Matt Damon a mediados de enero. En uno de esos momentos de campaña promocional que los grandes estudios de Hollywood, como Netflix, llevan a cabo para estrenar películas con gran presupuesto, Damon habló sin filtros sobre cómo la preparación de estos proyectos está condicionada por ciertas reglas que limitan la creatividad. En lugar de ser originales, los cineastas deben recurrir a la repetición de fórmulas que el público ya conoce.
“Ahora nos plantean cosas como: ¿podemos tener una secuencia de acción en los primeros cinco minutos del film?”, admitió Damon. Esto refleja una realidad preocupante para quienes aún esperan sorpresas en el cine, pero se encuentran con la misma fórmula una y otra vez.
Damon hizo estas declaraciones en el contexto del estreno de El botín (The Rip), una película de acción de Joe Carnahan que cuenta con todos los recursos para atraer a espectadores globalmente a través del streaming. Según Netflix, la película logró 46 millones de visualizaciones en su debut, convirtiéndose en el contenido número 1 en 90 países simultáneamente.
Tradicionalmente, una película de acción de este tipo se estrenaba en cines, y era difícil imaginar que un thriller con grandes estrellas no pudiera ser visto primero en la pantalla grande. Sin embargo, el panorama ha cambiado rápidamente: los números de audiencia de Netflix no tienen comparación con los de un estreno en cines.
La clave aquí es cómo las grandes plataformas de streaming han transformado el entretenimiento global. A cambio de financiar sus proyectos, Netflix exige que las películas incluyan secuencias de acción desde el inicio. Damon señala que esto responde a la necesidad de captar la atención de un espectador que se distrae fácilmente mientras ve una película por streaming. “Queremos que los espectadores se queden”, dice Damon, y sugiere que no estaría mal repetir la trama varias veces en los diálogos debido a que la gente suele estar en el teléfono al mismo tiempo.
Un breve análisis de LA NACION sobre los estrenos de acción confirma las afirmaciones de Damon. Desde 2019, las producciones de Netflix han seguido esta “nueva normalidad”, donde la primera gran escena de acción suele aparecer antes de los primeros 10 minutos de metraje.
“El modo estándar para hacer una película de acción que conocíamos requería tres secuencias de acción a lo largo de la película. Ahora, una parte considerable de la acción se presenta en los primeros minutos para mantener al espectador atento”, explica Damon.
En 2025, Netflix tiene un total de 125 largometrajes originales, abarcando una variedad de géneros y producciones. Los estrenos incluyen títulos de acción de diferentes países, no solo de Hollywood. Por ejemplo, en 2023, la película francesa Ladronas inicia con una intensa persecución, mientras que en Incompatibles 2 la acción comienza de inmediato.
Algunos ejemplos extremos incluyen Interceptor, donde la acción aparece a los 10 minutos, y De vuelta a la acción, donde se presenta en el minuto 4. Estas tendencias sugieren que los espectadores tienen cada vez menos capacidad de atención.
Las revelaciones de Matt Damon son un llamado de atención sobre el futuro del cine y cómo las plataformas de streaming están moldeando la industria. ¿Quién lanzará el próximo guante?
El actor critica cómo Netflix impone reglas que afectan la creatividad en el cine de acción.





Deja un comentario
Lo siento, tenés que estar conectado para publicar un comentario.