MAR DEL PLATA.- Su nombre es sinónimo de la historia radiofónica en Argentina. A lo largo de su carrera, Ricardo Pérez Bastida ha dejado una huella imborrable en la radio, especialmente en la histórica Radio Rivadavia. Aunque ha trabajado en diversas emisoras, su voz se ha convertido en un sello distintivo de la comunicación en el país. Además, la televisión le brindó la oportunidad de mostrar su talento, y él, a su vez, ha compartido su oficio con el público.
Desde hace varias décadas, está radicado en Mar del Plata, donde ha continuado su labor como locutor y periodista en los medios locales más importantes. Es un verdadero procer de la comunicación en Argentina, un maestro en el arte de la locución, con una cultura general poco común y una pasión por la música que lo acompaña en su vida diaria, todo esto mientras mantiene un perfil bajo.
“Me han hecho saber cuá es mi aporte en los medios de comunicación”, comenta con la humildad de quien ha buscado una validación externa para reconocer su propio valor. En su trayectoria, ha tenido la oportunidad de ser el “reemplazo natural” de Héctor Larrea en Rapidísimo, un programa que dominaba las mañanas argentinas. También fue coconductor de un ciclo televisivo que se extendía por casi doce horas, junto a la recordada vedette Ethel Rojo.
Su madre fue quien descubrió su talento para la comunicación al notar que ya era un lector precoz. A lo largo de su carrera, ha sido amigo de grandes figuras como Sandro, quien le abrió las puertas de su hogar y le permitió recibir varios reconocimientos, entre ellos, el del Concejo Deliberante del Partido de General Pueyrredón.
“Me formé con mi gran maestro Héctor Larrea, con quien empecé a finales de la década del setenta. Fui su locutor, aprendí a leer la tanda con Rina Morán y Beba Vignola, y lo reemplazaba a Héctor en sus vacaciones”, recuerda. En aquellos días, existía el “tandero”, una carpeta con hojas que contenían los avisos para leer en vivo. Con el tiempo, esos anuncios comenzaron a grabarse y emitirse al aire.
“Trabajar con Héctor Larrea fue una verdadera escuela. Él era generoso al compartir sus conocimientos y fue un referente que me impulsó en mi carrera”, señala. Pérez Bastida nació en el Hospital Alvear, en Agronomía, y creció en San Justo, en el conurbano. “Mis padres eran del campo y compraron un terrenito para hacerse la casa en el Partido de La Matanza”, explica.
Su vocación por la locución y el periodismo surgió a los diez años, cuando su madre escuchó que una troupe infantil buscaba niños actores y locutores. “Rendí la prueba y me dijeron que empezaba el domingo”, recuerda. Fue en ese momento que comenzó su carrera, compitiendo con otros elencos radiales infantiles.
“No había manifestado ninguna inclinación por participar en la radio, fue una ocurrencia de mi mamá, que elogiaba mi manera de leer”, comenta. “Cuando íbamos en colectivo de San Justo al Centro, me divertía leer los carteles publicitarios a lo largo de la Avenida Rivadavia”.
Su madre, convencida de su talento, se acercó al ISER para que pudiera cursar la carrera de locución, pero le dijeron que debía esperar a que terminara el secundario. Finalmente, se inscribió en el COSAL, donde logró completar su formación.
Después de graduarse como locutor con honores, comenzó a hacer suplencias en diversas emisoras, incluyendo Belgrano, Argentina y Del Pueblo. “Las primeras suplencias las hice en el edificio de Uruguay 1237, donde funcionaban tres radios”, recuerda.
“Mi voz estaba muy identificada con Radio Rivadavia. Me anoté para hacer suplencias y una noche me crucé con Capuano Tomey, quien me recomendó. Al final, me tomaron una prueba al aire”, relata. “Fue un sábado por la mañana en Rapidísimo, junto a Héctor Larrea.”
Su trabajo en Rivadavia fue tan exitoso que pronto se puso al frente de su propio programa, Rivadavia Revista, que salía los domingos. “El objetivo era hacer un programa ameno, sin política ni temas religiosos, centrándonos en curiosidades y buena música”, dice.
Hoy en día, Pérez Bastida sigue siendo un referente en la comunicación marplatense. Su programa matutino, Domingos con Bastida, es un clásico de la LU6 Radio Atlántica. “La radio es como estar en el living de casa, con amigos, es una integración hermosa donde no solo se expresa el conductor, sino también los oyentes”, concluye.
“No pienso en el retiro profesional. Mientras me acompañe la voz, seguiré trabajando con la misma entrega de tantos años”, afirma con determinación.
Una mirada a la trayectoria de un referente de la comunicación en Argentina.
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