Este jueves, en una emocionante gala de MasterChef Celebrity, los concursantes que destacaron en las pruebas semanales se enfrentaron en una nueva ronda de beneficios, buscando alzarse con medallas y evitar el temido delantal negro. Sin embargo, antes de conocer la consigna de la prueba principal y qué había en esa misteriosa caja, los participantes se sometieron a un minidesafío: la búsqueda del tesoro.
Uno de los jurados, Damián Betular, explicó: “En el primer cajón de cada estación hay un mapa con las coordenadas para conseguir un destapador”. Este mapa guió a los concursantes hacia diferentes elementos, advirtiendo que el destapador estaba dentro de una caja roja. El primero en encontrarlo debía destapar una botella de cerveza y servirla de manera “perfecta”. El ganador de esta prueba fue Ian Lucas, aunque no se enteró de inmediato de su beneficio.
Donato de Santis, otro de los jurados, presentó la elección que debían hacer los concursantes: “Hoy tienen dos cajas, una con todo a la vista y otra que es sorpresa. Independientemente de lo que elijan, no irán al mercado porque tienen todo aquí para cocinar un plato espectacular en 60 minutos”.
Germán Martitegui, el tercer jurado, planteó una disyuntiva: “Claramente, esta noche deben decidir si son arriesgados o conservadores. Una caja tiene ingredientes visibles, lo que puede darles seguridad, pero en la otra pueden encontrar un tesoro”.
Todos optaron por la caja misteriosa, excepto el ganador del minidesafío, Ian. Este se sintió obligado a cambiarle la caja a un compañero, eligiendo a la Reini, quien había expresado su deseo de un cambio. Sin embargo, en los tapes de producción, Ian mencionó: “Podría haber elegido al Chino porque no para de quejarse de mí”, lo que sugiere que los rumores sobre su tensa relación son, al menos, creíbles.
En la prueba, la primera en presentar su plato fue Attias, quien elaboró cannolis de ricota con ralladura de naranja y chispas de chocolate. Donato, el especialista, comentó: “Una hora para hacer cannolis es el tiempo justo. Sé que lo tenías difícil, pero te salieron bien, aunque la masa podría ser más finita para que fuera más crujiente”.
Marixa Balli, otra competidora, también presentó cannolis de ricota. “La ricota está muy bien batida, casi como un merengue. Te quedó muy bien”, elogió el chef italiano, aunque también notó que la masa estaba un poco gruesa.
Mientras tanto, Leunis presentó su versión de cannolis, que no convenció a los jurados, quienes señalaron que el relleno estaba demasiado húmedo, afectando la textura de la masa. Martitegui, aunque comprensivo, insistió en que el plato no estaba bien cocido.
Finalmente, en un giro inesperado, Wanda Nara anunció que esa noche se entregarían las últimas medallas. Attias recibió la dorada, mientras que Ian Lucas se llevó la plateada. Sin embargo, las cámaras captaron que Leunis no aplaudió a los ganadores, lo que sugiere un clima tenso entre los participantes. El delantal negro recayó esta vez en la Reini y Leunis, llevándolos directamente a la gala de eliminación.