La obra Berlín, Berlín es un reflejo de un universo absurdo donde el ritmo y la precisión son esenciales.
Esta comedia, escrita por Patrick Haudecoeur y Gérald Sibleyras, y dirigida por Corina Fiorillo, se desarrolla en el Berlín Oriental de la Guerra Fría. Sus protagonistas, Pablo Rago, Fernanda Metilli, Maxi de la Cruz y Juan Pablo Geretto, interpretan personajes que se enfrentan a situaciones absurdas y cómicas mientras intentan escapar hacia Berlín Occidental. Emma, uno de los personajes, se convierte en cuidadora de la madre de un agente de la Stasi, lo que desata una serie de enredos y malentendidos.
Este espectáculo destaca por su ritmo cinematográfico y su escenografía impresionante, que complementan la actuación de un elenco entrenado en el arte del clown y la comedia gestual.
“La risa permanente es el objetivo en esta producción teatral.”
La influencia de Molière se siente en el manejo del humor físico, donde los movimientos acrobáticos y los gestos exagerados son fundamentales para conectar con el público.
A pesar de su fortaleza en la actuación, la obra no logra profundizar en la complejidad que caracteriza a las obras de Molière. La ironía y la sátira social que podrían enriquecer la trama se ven limitadas por una explicación excesiva del argumento y una repetición de ciertos clichés. Sin embargo, Berlín, Berlín se destaca en el panorama teatral actual por su originalidad, ofreciendo una mirada humorística sobre el pasado soviético, con un vestuario y una atmósfera que evocan la época, acompañados de una música cautivadora.
En resumen, esta comedia es una propuesta que, a pesar de sus limitaciones, logra entretener y hacer reír al público, centrándose en la actuación física y el humor.
Una obra que combina ritmo, actuaciones destacadas y un humor físico constante.